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Opiniones

Organizaciones como sistemas vivos y cognitivos

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LUIS ROJAS

Cómo superar la separación artificial entre negocio y personas y fortalecer la inteligencia colectiva.

Por J. Luis Rojas
([email protected])

En la edición más reciente de la Revista GESTIÓN, el presidente y fundador de INTRAS, señor Ney Díaz, realizó una entrevista de alto valor intelectual al Dr. Alex Jadad. El diálogo constituye una contribución significativa para quienes estudian la salud, el bienestar y el liderazgo en contextos organizacionales complejos. A través de sus respuestas, Jadad despliega una arquitectura conceptual que desafía los modelos tradicionales de gestión y propone una comprensión más profunda, sistémica y humana de la vida institucional.

la introducción de la entrevista, el editor en jefe de Revista GESTIÓN, señor Ney Díaz, destaca las amplias competencias del Dr. Alex Jadad. Señala, por ejemplo, que es pionero mundial en medicina basada en evidencia y en salud digital; fundador del Centre for Digital Therapeutics de la Universidad de Toronto; autor de doce libros; e impulsor de una visión renovada de la salud, entendida no como la ausencia de enfermedad, sino como la capacidad de adaptarse y prosperar ante la adversidad, integrando ciencia, tecnología e inteligencia artificial.

El también autor de RESTART y Las 12 preguntas, Ney Díaz, puntualiza que actualmente Jadad lidera el Laboratorio de Salud Adaptativa de ImagineCo (Los Ángeles), desde donde desarrolla soluciones innovadoras para fortalecer la salud, el bienestar y la capacidad de adaptación de personas y organizaciones. Además, destaca que el Dr. Jadad es asesor de jefes de Estado, organismos internacionales y empresas multinacionales, a las cuales acompaña en procesos de transformación, innovación y toma de decisiones en contextos caracterizados por alta incertidumbre y complejidad.

Bienestar como juicio evaluativo y no como estado emocional

Uno de los puntos más disruptivos de la entrevista es la redefinición del bienestar. Jadad sostiene que el bienestar no es la ausencia de malestar ni la acumulación de emociones positivas, sino la capacidad de juzgar que la vida va bien, incluso en medio de la presión y la incertidumbre. Esta formulación desplaza la visión hedonista que domina muchas prácticas organizacionales y se alinea con enfoques contemporáneos de la psicología del bienestar, que enfatizan la capacidad de autodeterminación, la reflexividad y la facultad evaluativa del sujeto.

El bienestar, en esta perspectiva, no depende de condiciones externas ideales, sino de la claridad interior para interpretar la experiencia y responder a ella de manera adaptativa. Esto implica que las organizaciones no pueden “proveer” bienestar como si se tratara de un servicio, sino que deben crear condiciones que permitan a las personas ejercer esa capacidad evaluativa con honestidad y libertad.

La separación artificial entre negocio y personas

Jadad critica la tendencia a separar las decisiones estratégicas del bienestar de las personas, señalando que esta división es artificial y dañina. Las organizaciones, afirma, son organismos vivos, no máquinas. Cada decisión estratégica —un cambio estructural, un incentivo, una presión por resultados— afecta simultáneamente la vida de las personas y la salud del negocio.

Esta visión sistémica obliga a abandonar la lógica mecanicista que ha dominado la gestión durante décadas. En lugar de pensar en “procesos” y “recursos humanos”, Jadad invita a comprender las organizaciones como sistemas interdependientes donde la salud colectiva es inseparable del desempeño institucional. La fragmentación conceptual entre negocio y personas produce decisiones incompletas, culturas incoherentes y pérdida de sentido.

La salud como capacidad de adaptación

Otro eje central de la entrevista es la redefinición de la salud. Para Jadad, la salud no es un estado estático ni una condición idealizada, sino la capacidad de adaptarse y prosperar ante la adversidad. Esta perspectiva se inscribe en la teoría de la complejidad y en los estudios de resiliencia, que entienden la salud como una función dinámica que depende de la calidad de las respuestas ante la presión.

La presión, en este marco, no es necesariamente negativa. Puede expandir la lucidez, fortalecer la capacidad de juicio y estimular el aprendizaje. Pero también puede deteriorar la claridad, estrechar el horizonte y producir rigidez defensiva. La salud del liderazgo, por tanto, se expresa en la libertad interior para elegir respuestas que fortalezcan, no en la ficción de la invulnerabilidad.

Desempeño sostenible vs. desempeño erosivo

Jadad introduce una distinción crucial para los estudios de comportamiento organizacional: no todo desempeño es saludable. Muchas organizaciones celebran resultados que “parecen” altos, pero que deterioran la lucidez, las relaciones y la capacidad de recuperación. Este tipo de desempeño es, en realidad, erosivo, porque compromete la viabilidad futura del sistema humano.

El verdadero alto desempeño es sostenible. Fortalece la claridad, amplía la capacidad adaptativa y mejora la calidad del juicio. Esta distinción obliga a revisar los indicadores tradicionales de éxito, que suelen privilegiar el corto plazo y ocultar dinámicas de desgaste que afectan la salud colectiva.

La soledad estructural del liderazgo y el burnout

La entrevista aborda el burnout (agotamiento) desde una perspectiva estructural. Jadad sostiene que el desgaste no surge únicamente del exceso de trabajo, sino de la soledad del poder. Los líderes pierden espacios seguros para pensar en voz alta, reciben información filtrada y operan en culturas que penalizan la verdad incómoda. Esta soledad cognitiva y emocional deteriora la capacidad de adaptación y convierte el liderazgo en un ejercicio de supervivencia.

Este enfoque coincide con investigaciones recientes que vinculan el agotamiento directivo con la erosión de la confianza y con la ausencia de redes de apoyo significativas. El burnout, en esta perspectiva, es un síntoma de culturas organizacionales que no permiten la vulnerabilidad ni la deliberación honesta.

Organizaciones como sistemas cognitivos ampliados

Jadad profundiza en la idea de que las organizaciones son organismos vivos, afirmando que también son sistemas cognitivos. Perciben, recuerdan, aprenden y deciden a través de las personas y de las tecnologías que las componen. Esta conceptualización se inscribe en la tradición de la teoría de sistemas y en los estudios de cognición distribuida, que reconocen que la inteligencia no reside únicamente en individuos, sino en redes de interacción.

Comprender a las organizaciones como sistemas cognitivos implica asumir que la calidad de las decisiones depende de la salud de esas redes: la claridad de la información, la confianza entre actores, la capacidad de deliberación y la integración de tecnologías que amplifiquen, en lugar de distorsionar, la percepción colectiva.

Tecnología, ampliación cognitiva y responsabilidad ética

La tecnología ocupa un lugar central en la entrevista. Jadad sostiene que los sistemas digitales amplifican la capacidad de percibir, recordar y decidir. Pero esta ampliación exige responsabilidad ética. La tecnología puede fortalecer la salud colectiva si se utiliza para mejorar la claridad, facilitar la colaboración y ampliar la capacidad adaptativa. Pero también puede deteriorarla si se emplea para intensificar la presión, acelerar procesos sin propósito o deshumanizar la interacción.

Este punto es especialmente relevante en un contexto global marcado por la digitalización acelerada del trabajo. La tecnología, en la visión de Jadad, no es neutral: es un actor que modifica la cognición organizacional y, por tanto, debe ser gestionada con conciencia y responsabilidad.

El bienestar como responsabilidad compartida

Durante el desarrollo de la entrevista, Ney Díaz pregunta al Dr. Jadad cuál sería la única idea que desearía transmitir a los líderes que buscan construir organizaciones donde el bienestar y el desempeño dejen de percibirse como objetivos en competencia. Ante esta inquietud, el Dr. Jadad responde, entre otras consideraciones:

“Es fundamental recordar algo ya mencionado: bienestar significa estar bien. Para una persona, implica poder evaluar si su vida va bien o está bien. Para un equipo, supone contar con relaciones que permitan confiar, contribuir y crecer juntos. Para la organización, consiste en preservar la capacidad de aprender, reflexionar, responder y renovarse. El liderazgo más efectivo es aquel que permite alcanzar cada destino y deja a las personas, a los equipos y a la organización en mejores condiciones para estar bien, continuar la travesía y fortalecerse, sin importar lo que ocurra”.

Asimismo, Jadad plantea que el bienestar es una responsabilidad compartida. Las personas deben desarrollar la capacidad de evaluar su vida con honestidad; las organizaciones deben crear condiciones que permitan esa evaluación; y los líderes deben cultivar la libertad interior para responder a la presión sin perder su humanidad.

Esta visión integrada supera los enfoques cosméticos que reducen el bienestar a programas aislados o a intervenciones superficiales. El bienestar, en la perspectiva de Jadad, es un componente estructural de la vida organizacional y un activo estratégico para la sostenibilidad institucional.

Implicaciones del pensamiento de Alex Jadad para la gestión organizacional contemporánea

La entrevista publicada por Gestión y realizada por Ney Díaz no solo aporta ideas provocadoras: constituye un llamado urgente a revisar los fundamentos epistemológicos con los que se ha entendido el bienestar en las organizaciones. Los planteamientos del Dr. Alex Jadad obligan a abandonar la visión fragmentada que ha dominado la gestión durante décadas y a reconocer que la salud, el desempeño, la adaptación y la vida institucional forman un entramado inseparable. En este sentido, su propuesta no constituye simplemente una redefinición conceptual, sino una invitación a transformar los marcos que guían la comprensión, la orientación y la articulación de los procesos organizacionales.

Comprender el bienestar como un juicio evaluativo, y no como un estado emocional, implica reconocer la centralidad de la agencia humana en contextos de presión e incertidumbre. A la vez, entender la salud como capacidad de adaptación exige que las organizaciones se conciban como sistemas vivos, capaces de aprender, recordar y decidir colectivamente. Esta visión sistémica, profundamente coherente con la teoría de la complejidad, redefine el rol del liderazgo y cuestiona las métricas tradicionales de éxito que privilegian el corto plazo y ocultan dinámicas de desgaste.

Asimismo, la distinción entre desempeño sostenible y desempeño erosivo revela una tensión estructural que atraviesa muchas instituciones contemporáneas. La búsqueda de resultados inmediatos, sin considerar el costo humano y cognitivo que los produce, genera culturas organizacionales frágiles, incapaces de sostener la claridad y la capacidad adaptativa en el tiempo. Jadad advierte que este modelo es insostenible y que, en última instancia, compromete la viabilidad futura de las organizaciones.

El análisis del burnout como consecuencia de la soledad estructural del liderazgo añade una dimensión ética al debate. La ausencia de espacios seguros para la deliberación, la filtración de información y la penalización de la verdad incómoda no solo deterioran la salud de los líderes, sino que afectan la calidad de las decisiones y la integridad del sistema organizacional. En este sentido, el bienestar no puede ser entendido como un beneficio periférico, sino como un componente estructural de la gobernanza institucional.

Finalmente, la reflexión sobre la tecnología como ampliadora de capacidades cognitivas introduce un desafío contemporáneo de gran relevancia. La digitalización no es neutral: puede fortalecer la salud colectiva o deteriorarla, dependiendo de cómo se integre en la vida organizacional. La responsabilidad ética en el uso de la tecnología se convierte, por tanto, en un eje fundamental para la sostenibilidad institucional.

En conjunto, los planteamientos de Jadad ofrecen una arquitectura conceptual robusta que invita a repensar la gestión desde una perspectiva más humana, más adaptativa y consciente de la complejidad que caracteriza nuestro tiempo. Para la República Dominicana, donde las organizaciones enfrentan desafíos crecientes en materia de gobernanza, cultura institucional y sostenibilidad, esta visión constituye una guía valiosa para construir instituciones más coherentes, más saludables y preparadas para enfrentar los retos del futuro.

A propósito de la visión del Dr. Alex Jadad sobre el bienestar, es oportuno destacar que estará en la República Dominicana el miércoles 2 de septiembre de 2026, invitado por las empresas de capacitación Intras y Summit. En esta ocasión impartirá la conferencia titulada “Logrando nuestras metas más anheladas sin perder la salud en el intento”.

Durante su intervención, Jadad abordará temas esenciales para la vida personal y profesional, entre ellos: cómo cuidar la energía mientras se trabaja para alcanzar objetivos exigentes; cómo evaluar qué prácticas y tecnologías de salud realmente justifican nuestra inversión de tiempo; y de qué manera utilizar la inteligencia artificial como apoyo para tomar decisiones informadas sobre la salud sin perder el juicio humano.

Para obtener más información sobre esta actividad, los interesados pueden comunicarse al teléfono o WhatsApp (809) 542‑0126, ext. 230.

(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).