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Opiniones

Diez tesis sobre la extrema derecha, a propósito de la sociedad que vivimos al 2025

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Samuel Sánchez E

Por: Samuel Sánchez E.-

Lo cierto es que la sociedad actual gira vertiginosamente hacia un modelo social conflictivo y negador de derechos fundamentales, ese vuelco se da a una velocidad tal que se hace difícil para quienes observamos el comportamiento humano, dar seguimiento a tiempo y no perecer en el intento.

En ese proceso de búsqueda y lecturas que nos permita una intervención que responda a las explicaciones que las clases trabajadoras necesitan para dar frente a este vendaval de desinformación, intentos profundos por reescribir la historia, el desconocimiento de logros y derechos y el propósito final de proscribir organizaciones sociales y políticas que hasta hoy han alcanzado las limitadas reivindicaciones de los trabajadores, encontré un documentos del Instituto Tricontinental de Investigación Social, llamado Diez tesis sobre la extrema derecha actual, y creo necesario compartirlo.

Estoy citando el texto tal cual lo escribió el Instituto respetando el espíritu de sus autores.

Primera tesis. La extrema derecha actual utiliza los instrumentos democráticos en la medida de lo posible. Cree en el procesoconocido como la “larga marcha a través de las instituciones”, mediante el cual construye pacientemente el poder político y sitúa a sus cuadros en las instituciones permanentes de la democracia liberal, desde donde introducen sus ideas en el pensamiento dominante. Las instituciones educativas también son clave para la extrema derecha actual, ya que determinan los planes de estudio de los estudiantes en sus respectivos países. No es necesario que esta extrema derecha actual deje de lado estas instituciones democráticas mientras proporcionen el camino hacia el poder no sólo sobre el Estado, sino sobre la sociedad.

Segunda tesis. La extrema derecha actual está impulsando el desgaste del Estado y transfiriendo sus funciones al sector privado. En Estados Unidos, por ejemplo, su inclinación a la austeridad está contribuyendo a disminuir la cantidad y calidad de lxs funcionarixs en funciones estatales básicas, como el Departamento de Estado estadounidense. Muchas de las funciones de tales instituciones, ahora privatizadas, se desarrollan bajo los auspicios de organizaciones no gubernamentales dirigidas por capitalistas multimillonarixs de reciente aparición, como Charles Koch, George Soros, Pierre midyar y Bill Gates.

Tercera tesis. La extrema derecha actual utiliza el aparato represivo del Estado hasta el límite de lo

legalmente permitido para silenciar a sus críticxs y desmovilizar a los movimientos de oposición económica y política. Las constituciones liberales ofrecen una amplia permisividad para este tipo de uso, que las fuerzas políticas liberales han aprovechado a lo largo del tiempo para sofocar cualquier resistencia de la clase trabajadora, el campesinado y la izquierda.

Cuarta tesis. La extrema derecha actual inocula una dosis homeopática de violencia en la sociedad, a través de los elementos más fascistas dentro de su coalición política para crear miedo, pero no lo suficiente como para volver al pueblo en su contra. La mayoría de las personas de clase media en todo el mundo buscan la comodidad y les molestan los problemas derivados por las movilizaciones, disturbios, etc. Sin embargo, en ocasiones, un asesinato a mansalva de un dirigente sindical o una amenaza a mansalva a un periodista no se atribuyen a la extrema derecha actual, que a menudo se apresura a negar cualquier asociación directa con los grupos fascistas marginales (que, no obstante, están vinculados orgánicamente a la extrema derecha).

Quinta tesis. La extrema derecha actual ofrece una respuesta parcial a la soledad que impregna el tejido de la sociedad capitalista avanzada. Esta soledad proviene de la alienación generada por las condiciones laborales precarias y las largas jornadas de trabajo, que corroen la posibilidad de construir una comunidad y una vida social vibrantes. Esta extrema derecha no construye una comunidad real, excepto en su relación parasitaria con las comunidades religiosas. En su lugar, desarrolla la idea de comunidad, a través de Internet, de movilizaciones masivas de individuos o comunidad a través de símbolos y gestos compartidos. El inmenso anhelo de comunidad es aparentemente resuelto por la extrema derecha, mientras que la esencia de la soledad

se transforma en ira en lugar de amor.

Sexta tesis. La extrema derecha actual utiliza su proximidad a los conglomerados mediáticos privados para normalizar su discurso, y su cercanía a los propietarios de las redes sociales para aumentar la aceptación social de sus ideas. Este discurso altamente agitador crea un frenesí que moviliza a sectores de la población, ya sea en línea o en las calles, para participar en mítines donde, sin embargo, siguen siendo individuos y no miembros de un colectivo. El sentimiento de soledad generado por la alienación capitalista se mitiga momentáneamente, pero no se supera.

Séptima tesis. La extrema derecha actual es una organización tentacular, con sus raíces diseminadas por diversos sectores de la sociedad. Opera dondequiera que se reúna el pueblo, ya sea en clubes deportivos u organizaciones benéficas. Su objetivo es construir una base de masas en la sociedad arraigada en la identidad mayoritaria de un lugar determinado (ya sea la raza, la religión o el sentido nacionalista), marginando y demonizando a cualquier minoría. En muchos países, esta extrema derecha se apoya en estructuras y redes religiosas para afianzar cada vez más profundamente una visión conservadora de la sociedad y la familia.

Octava tesis. La extrema derecha actual ataca a las instituciones de poder que son el fundamento mismo de su base sociopolítica. Crea la ilusión de ser popular, cuando en realidad está profundamente vinculada con los intereses de la oligarquía. Crea la ilusión de ser plebeya desarrollando una forma muy masculina de hipernacionalismo, cuya decadencia se refleja en su fea retórica. Esta extrema derecha se sustenta en la fuerza testosterónica de este hipernacionalismo, al mismo tiempo que exhibe victimismo frente al poder.

Novena tesis. La extrema derecha actual es una formación internacional, organizada a través de diversas plataformas como El Movimiento de Steve Bannon (con sede en Bruselas), el Foro de Madriddel partido Vox (con sede en España) y la Fundación Fellowshipanti-LGBTQ+ (con sede en Seattle, Washington). Estos grupos están arraigados en un proyecto político en el mundo atlántico que potencia el papel de la derecha en el Sur Global y les proporciona los fondos para difundir sus ideas derechistas en lugares donde tienen poco arraigo. Crean nuevos “proble as” donde antes no existían a esta escala, como la fanfarria sobre la sexualidad en África oriental. Estos nuevos “problemas” debilitan a los movimientos populares y refuerzan el

control de la derecha sobre la sociedad.

Décima tesis.Aunque la extrema derecha actual se presente como un fenómeno global, existen diferencias en cómo se manifiesta en los principales países imperialistas versus el Sur Global. En el Norte Global, tanto los liberales como la extrema derecha defienden enérgicamente los privilegios obtenidos mediante el saqueo durante los últimos 500 años –a través de sus medios militares y de otro tipo–, mientras que en el Sur Global la tendencia general entre todas las fuerzas políticas es establecer la soberanía.

Vista estas diez tesis, nos toca profundizar esta discusión entorno a lo que vivimos y más, a los que avecina.