Cennect with us

ECONOMIA

Estudio de la UASD alerta: cuatro de cada diez trabajadores ganan menos de lo necesario para cubrir la canasta básica

Publicado

en

Francisco Tavarez

Santo Domingo.— El 39.7 % de los trabajadores dominicanos recibe ingresos de su ocupación principal insuficientes para cubrir la canasta utilizada como referencia en un estudio sobre pobreza laboral, afirmó Francisco Tavarez, director del Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Entrevistado en el programa Propuesta de la Noche, producido por el periodista Manuel Jiménez y transmitido por Teleimpacto, canales 52 y 22, el académico sostuvo que el crecimiento económico del país no se ha traducido proporcionalmente en mejores remuneraciones para los trabajadores.

Tavarez presentó los principales hallazgos de “Cuando trabajar no basta: salarios insuficientes y pobreza laboral en la República Dominicana”, elaborado mediante una colaboración entre la Fundación Juan Bosch y la UASD, con la coautoría del investigador Matías Bosch.

Explicó que utilizaron microdatos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central para calcular ingresos promedio y medianos, tanto del sector formal como del informal. Luego los compararon con distintas canastas de consumo, incluida una referencia de RD$23,268 mensuales para 2025.

Según precisó, el indicador de pobreza laboral considera exclusivamente los ingresos del trabajo principal. Excluye las remuneraciones de empleos adicionales, las remesas y otras fuentes que pueden complementar el presupuesto familiar.

“Cuatro de cada diez personas en República Dominicana, su salario de trabajo principal no les da para cubrir la canasta”, expresó.

El investigador diferenció esa medición de la pobreza monetaria oficial, que toma en cuenta un conjunto más amplio de recursos del hogar, como transferencias sociales, pensiones, remesas y el alquiler imputado de la vivienda propia. Por ello, aclaró, ambos indicadores describen dimensiones diferentes de las condiciones económicas de la población.

Uno de los resultados destacados durante la entrevista fue que, entre 2018 y 2025, la productividad laboral por hora aumentó un 33.8%, mientras los ingresos laborales reales por hora crecieron un 12.8 %.

Para Tavarez, esa brecha evidencia que las mejoras productivas no están llegando suficientemente a las remuneraciones. Atribuyó el desequilibrio a un modelo que, en su valoración, favorece la inversión mediante incentivos fiscales y bajos costos laborales, acompañado de una limitada capacidad de negociación de los trabajadores.

Señaló que menos del 7 % de la fuerza laboral está sindicalizada y sostuvo que las dificultades para organizarse debilitan las posibilidades de reclamar mejores salarios y condiciones de trabajo.

Otro hallazgo sitúa el ingreso laboral mediano en RD$24,169 mensuales en 2025: la mitad de los trabajadores percibía esa cantidad o menos. Explicó que la mediana permite aproximarse mejor a la situación del trabajador típico, porque el promedio puede elevarse por los ingresos de un grupo reducido con remuneraciones muy altas.

Advirtió que numerosos hogares permanecen cerca del umbral de pobreza y pueden caer por debajo de él ante el desempleo, una reducción de ingresos o una crisis económica.

El académico subrayó que la precariedad también alcanza al empleo formal. Aunque reconoció las diferencias salariales asociadas a la informalidad, insistió en que tener un puesto formal no garantiza ingresos suficientes para atender las necesidades familiares.

También planteó la necesidad de conectar mejor la formación universitaria y técnica con la demanda empresarial. Observó que existen profesionales realizando labores que no requieren su preparación, mientras empresas reportan dificultades para encontrar personal con determinadas competencias.

Respecto de los programas sociales, cuestionó que aumente su cobertura mientras disminuye la pobreza monetaria y planteó, como hipótesis, posibles problemas de inclusión de beneficiarios.

Finalmente, adelantó que datos del instituto apuntan a un aumento cercano a cuatro puntos porcentuales del pluriempleo entre 2020 y 2025. Alertó que complementar ingresos mediante otra ocupación reduce el tiempo de descanso y convivencia familiar.

“Estamos generando una sociedad precarizada, una sociedad que solo trabaja para sobrevivir”, concluyó.