Opiniones
PAPA FRANCISCO Y NUESTRA SEÑORA DE LA ALTAGRACIA

El Papa Francisco y la autora de este artículo.
Al finalizar la conversación, Su Santidad, cercano, como buen latinoamericano, me sorprende y da un regalo a mi vida-que transmito y deposito en el corazón de cada uno de los habitantes de la República Dominicana, me dice: Tengo un cuadro de la Virgen de ustedes! Al escucharlo sentí un gozo inmenso, sonreímos y pensé a nuestra Primera Dama de la República, Lic. Cándida Montilla de Medina cuando a principios de mayo del pasado 2018, junto al embajador Grimaldi y los colaboradores que la acompañaban, hizo entrega de una réplica en tela de la imagen de Nuestra Señora de la Altagracia que se encuentra en los Jardines Vaticanos, colocada por la Embajada de la República Dominicana ante la Santa Sede, hecha en mosaico, aprobada por el Governatorato de la Ciudad del Vaticano que al pie de la imagen discretamente y de manera sencilla reza: “El pueblo de la República Dominicana a su protectora Nuestra Señora de la Altagracia, mayo 2016”.
Ha sido un dono del pueblo dominicano colocado en los Jardines Vaticanos. Nosotros, simples instrumentos del Señor. Para el mismo año de 2016, en noviembre, se realizó una sencilla y significativa bendición presidida por el S.E.R Giuseppe Cardenal Bertello, gobernador de la Ciudad del Vaticano, en presencia de mons. Francisco Ozoria Acosta ya entonces arzobispo de Santo Domingo, Primado de América; mons. Gregorio Nicanor Peña Rodriguez, Obispo de La Altagracia; mons. Napoleón Romero Cárdenas, Obispo de Barahona -de mi aún amada Barahona-; y el Obispo de La Vega mons. Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez. Asistieron embajadores acreditados ante la Santa Sede y funcionarios del Vaticano.
Rita De Moya de Grimaldi saludando al Papa Francisco.
Aprovechamos para entregar nuestro afecto imperecedero a nuestro queridísimo S.E.R. Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez quien apoyó con empeño y entusiasmo, en su momento, nuestra idea de que la imagen de Nuestra Señora de la Altagracia reposara desde 2016 y para la eternidad en los bellos Jardines Vaticanos.
