Opiniones
A rajatabla: Bukele arriesga la faja en Haití

POR ORIÓN MEJÍA.-
Nayib Bukele arriesga en Haití su proclamado título de campeón latinoamericano en la lucha contra las pandillas, presea que solo preservaría si cumple con rescatar vivos a cuatro técnicos militares de su país e infligir una derrota convincente a bandas armadas que aglutinan a miles de facinerosos.
Más de dos mil tropas salvadoreñas se agregan a la Fuerza de Supresión de Pandillas, contingente militar internacional autorizado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), lo que en el terreno otorga a Bukele la calidad de un mariscal de campo.
Informes de inteligencias de Estados Unidos sitúan en unos 12 mil el número de pandilleros en Haití, pero otro reporte de Internacional Crisis Group estima que la cifra puede ascender hasta los 20 mil si se suman grupos como G9 y “Viy Ansanm”.
El régimen de excepción de Bukele mantiene bajo prisión a más de 90 mil supuestos pandilleros, sin posibilidad de obtener libertad por ningún medio jurídico que no sea propia voluntad del mandatario, a lo que se atribuye los altos niveles de seguridad ciudadana que se percibe en El Salvador.
En contraste con esa nación centroamericana, Haití ha sido desde siempre un infierno, con ausencia o inoperancia de instituciones básicas que conforman un Estado, por lo que ese país ha estado signado por la violencia social, anarquía política y agobiado por la miseria que causa la cruenta crisis económica.
Los dos mil soldados de Bukele se suman a los más de mil 500 de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y unos cuatro mil de la Policía Nacional Haitiana, lo que hace difícil liberar en el corto plazo a Puerto Príncipe y otras comunidades del dominio de grupos armados irregulares, la mitad de cuyos integrantes son menores.
Keiko Fujimori, presidente de Perú, proclamó que Bukele se erige como “un faro” para los demás países de América Latina, y Laura Fernández, de Costa Rica, construyó una enorme cárcel para alojar a pandilleros, a imagen y semejanza de la mega penitenciaría de El Salvador.
No hay dudas de que Bukele se erige hoy como el súper hombre en la lucha contra el crimen en la región, aunque sus métodos erosionen al sistema democrático, pero debe saber que en Haití arriesga todos sus títulos y fajas porque sus tropas combaten en territorio escabroso, contra grupos bien armados y entre una población que no ve con buenos ojos a tropas interventoras.
La madre de todas las batallas entre las tropas salvadoreñas y las bandas haitianas seguramente se escenificará en la favela haitiana de Cité Soleil, el barrio más densamente poblado de Puerto Príncipe, bajo el control de la coalición Viv Ansansm, liderada por Jimmy Cherizier, alias “Barbecue”.
Sin compartir el tipo de gobierno que impera en El Salvador, ruego que las tropas del presidente Nayib Bukeles y la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), logren rescatar a los cuatro militares salvadoreños y cumplir plenamente los objetivos militares de derrotar a los grupos vandálicos que asolan al pueblo haitiano.
(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).












