POLITICA
Rodríguez Pimentel considera un error convertir el fútbol en motivo de confrontación con Haití

Santo Domingo.– El exsenador y dirigente político Héctor Rodríguez Pimentel calificó de lamentable y desproporcionada la decisión del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, de prohibir que equipos haitianos utilicen instalaciones deportivas dominicanas, y exhortó al presidente Luis Abinader a propiciar su reconsideración.
Rodríguez Pimentel advirtió que la medida, ratificada ante la posibilidad de celebrar en Santiago un encuentro entre el Violette de Haití y el Portmore de Jamaica, correspondiente a una competición de la Concacaf, constituye un peligroso precedente para las necesarias relaciones de convivencia, cooperación y respeto entre ambas naciones.
El exlegislador reconoció que los incidentes ocurridos el pasado primero de octubre en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, durante el partido entre Haití y República Dominicana, deben ser investigados y sus responsables sancionados conforme a la ley.
Sin embargo, consideró injusto que deportistas e instituciones deportivas que no participaron en esos acontecimientos tengan que pagar las consecuencias de las actuaciones de determinados fanáticos.
“Una cosa es sancionar a quienes violan la ley y otra muy distinta castigar indiscriminadamente a deportistas que ninguna responsabilidad tienen en esos hechos. La responsabilidad debe ser individual, nunca colectiva”, expresó.
El también autor del libro Haití, el vecino desconocido recordó que República Dominicana ha servido durante años como escenario de actividades deportivas haitianas, especialmente ante la grave crisis de inseguridad que atraviesa el vecino país.
Sostuvo que esa colaboración ha fortalecido la imagen internacional de República Dominicana como una nación solidaria, responsable y respetuosa de sus compromisos.
Advirtió, además, que una prohibición general contra equipos haitianos podría generar controversias con la FIFA y la Concacaf, así como interpretaciones internacionales desfavorables para el país.
Rodríguez Pimentel consideró que, si existen preocupaciones legítimas de seguridad, las autoridades deben establecer protocolos rigurosos, controles de acceso y medidas preventivas, incluyendo la posibilidad de celebrar encuentros sin público cuando las circunstancias lo justifiquen.
“La soberanía dominicana debe defenderse con firmeza, pero también con justicia, equilibrio y prudencia. No podemos convertir un incidente deportivo en otro motivo de confrontación entre dos pueblos que necesitan aprender a convivir”, manifestó.
Finalmente, exhortó al presidente Abinader a reconsiderar la medida, señalando que rectificar una decisión cuyas consecuencias podrían resultar perjudiciales no representa debilidad, sino madurez política.
“Haití y República Dominicana tienen suficientes problemas históricos, migratorios, económicos y políticos pendientes de solución como para levantar ahora otra frontera en los estadios deportivos. Las fronteras deben separar las jurisdicciones de los Estados, no cerrar los caminos del entendimiento entre sus pueblos”, concluyó Rodríguez Pimentel.












