Opiniones
Los dominicanos en el exterior: inversión versus protección social

Por Samuel Sánchez E.-
Se celebra la 81 asamblea general de las Naciones Unidas en la ciudad de New York, y con esta, la llegada del presidente Luis Abinader, la prensa nacional y sobre todo los negociantes que tratan de pescar en rio revuelto y llevarse buenos dividendos a costa del sudor de los trabajadores dominicanos de esta ciudad.
Llegaron quienes tienen como único propósito hacer negocios a costa de la “diáspora”, en muchos casos, cambiando espejitos por oro, bajo la falsa premisa de que los dominicanos en el exterior somos un puñado de “campesinos y marginales” de fácil manipulación y proclive a estafas de todo tipo.
Esta jauría de oportunistas visita a los comerciantes dominicanos con mayor prosperidad, promueven a diestra y siniestra los proyectos habitacionales y las inversiones, repiten hasta la saciedad que esta comunidad es el pulmón económico del país y todo para dormir a los mas ingenuos y “tumbarle” sus ahorros.
Los periodistas “dominicanologos del exterior” se explayan en los medios nacionales destacando la importancia de quienes residimos en el exterior con la intención subliminal de que “rompamos” el cochinito para invertir en el país y hasta propugnan para que el gobierno dominicano, cree condiciones para que “nuestras” inversiones “prosperen”, claro de manos de uno de los caza fortuna.
Estos sujetos parten de la premisa falsa de que todos los que vivimos en el exilio económico, tenemos capacidad para invertir (para hacer los sueños realidad de estos encantadores de serpientes) y dejan de lado, intencionalmente, que la inmensa mayoría de los dominicanos somos simple trabajadores (asalariados y pequeños comerciantes) y que NO tenemos dinero para invertirle a sus ambiciones y peor, que la posibilidad de descanso, botar el golpe frente a la casa o en el colmadón, son improbables.
Lo que si debe tomar en cuenta el gobierno nacional es y la mayor y más humana preocupación de llegar a la edad del retiro en Estados Unidos y que no tienen idea donde descansar vivir sus últimos años con dignidad.
La preocupación de los gobernantes y quienes promueven y presionan para que los pocos de aquí que han hecho fortuna, “inviertan” en RD, no es porque les interesa la suerte de quienes trabajan hasta 18 horas al día solo para sostener medianamente a su familia aquí y allá con todas las angustias que implica vivir en estas tierras; es porque quieren nuestro dinero, punto.
He planteado en innumerables ocasiones la posibilidad concreta de que el Estado Dominicano, vea más allá de sus narices con relación a los dominicanos del exterior y que estudie el alcance y lo beneficioso para el país y los migrantes, un programa de retiro hacia nuestra tierra.
Para la mayoría de los dominicanos, la etapa del descanso laboral se ve difusa, y muchos ven como destino un auspicio.
Sin embargo, esos retirados nuestros, reciben un cheque del seguro social que acogidos en un plan serio para retirados que contemple una vivienda digna, un plan serio de salud (que bien podría ser mejorando el senasa larimar) entre otros puntos, les cambiaria la vida, los regresaría a su tierra, sin duda tendrían mejor calidad de vida y podría esperar el fin de sus días con la dignidad que todo ser humano merece, sin ser carga para el Estado Dominicano.
¿La intención es recostarse al estado nacional? Claro que no, mas bien es primero romper mitos, no solo hay potenciales inversionistas en el exterior, hay trabajadores que pasan las mil y una y que por décadas le bajan presión social al gobierno dominicano, remesando a su familia.
Un programa inteligente que atraiga a los dominicanos en edad de retiro a su país reivindicaría el sacrificio cierto del trabajo incansablemente para que su familia tenga comida, casa y estudios y sobre todo facilitaría que estos dominicanos vean luz al final del túnel, cubriendo con sus ingresos del seguro social de USA, las responsabilidades financieras que les toque, en su patria, cerca de los suyos con comida fresca y en un clima favorable.
Para iniciar este debate hace falta que alguien del palacio vea más allá de la curva y que no se dejen obnubilar de los necesitados de inversionistas y recuerden que los trabajadores de salario semana a semana también merecen una vida digna.
(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).












