Opiniones
Los enemigos del periodismo

Por Jhonny Trinidad.-
NUEVA YORK.- El periodismo tiene dos enemigos: la censura del poder y la censura del miedo. La primera viene de afuera, con llamadas y presiones. La segunda nace adentro, cuando el editor decide qué no se publica “para evitar problemas”. A eso se le llama autocensura. Y un medio que se autocensura es una vergüenza.
La autocensura no grita. No llega con una orden escrita. Llega disfrazada de “prudencia”, de “no es el momento”, de “mejor lo tocamos después”. Y después nunca llega. Así muere la noticia: no por un machetazo, sino por mil silencios.
TRAICION AL LECTOR
La gente compra el periódico, entra al portal o prende la radio para saber la verdad, no la versión cómoda. Cuando un medio oculta un caso de corrupción “porque el anunciante se molesta”, cuando no pregunta por un muerto en un consulado “para no dañar relaciones”, cuando suaviza una juramentación política “para que no se enoje el partido”… ese día deja de informar y empieza a engañar.
El lector paga con su tiempo y su confianza. Traicionar esa confianza es el peor fraude del periodismo.
LE HACE EL TRABAJO AL PODER
Los gobiernos, partidos y empresarios no necesitan censores si los propios periodistas ya decidieron qué no se toca. La autocensura es el sueño húmedo de todo funcionario: un medio que se calla solo, sin que haya que amenazarlo.
Así se normaliza lo inaceptable. Hoy no se publica el caso de los dirigentes del PRM que trabajan en el conculado dominicano de Nueva York a pesar de estar pensionados ni de los dominicanos presos sin asistencia consular. Mañana no se publica el costo real de repatriar un cadáver. Pasado mañana nadie recuerda que era noticia.
MATA EL OFICIO
Un reportero sin libertad de publicar se convierte en relacionista público. Un editor que mide cada línea por miedo se convierte en vocero. Y una redacción que piensa más en el anunciante que en el ciudadano deja de ser redacción y pasa a ser oficina de marketing.
El periodismo incómodo es el único periodismo útil. Si no molesta a nadie, no sirve para nada.
¿CUAL ES LA SALIDA?
-Transparencia editorial:Que el medio diga claro quién lo financia y qué líneas no cruza. El lector decide si le sirve.
-Pared entre publicidad y redacción:El anunciante paga espacio, no silencio. Si se cruza esa línea, el medio pierde su razón de existir.
-Valentía colectiva:Una sola voz se apaga fácil. Diez voces juntas son más difíciles de callar. Los medios pequeños y los periodistas independientes tienen hoy más responsabilidad que nunca.
Un país sin medios incómodos es un país sin termómetro. No sabrás si tienes fiebre hasta que sea tarde.
Por eso duele tanto ver a un medio autocensurarse. No es solo cobardía. Es rendirse antes de la batalla. Y en democracia, rendirse antes de la batalla es una vergüenza.
(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).












