Opiniones
Reflexión en el Día Nacional del Médico

Por Dra. Coral Pereyra.-
Hoy, 18 de agosto, celebramos el Día Nacional del Médico, una fecha que nos invita no solo a felicitar y agradecer a cada profesional de la salud por su entrega, sino también a reflexionar sobre la realidad que enfrentamos como gremio.
Ser médico en nuestro país es un acto de amor y de servicio, pero también de sacrificio. Muchos de nosotros trabajamos en condiciones difíciles, con salarios que no corresponden al nivel de responsabilidad y formación que exige nuestra profesión. Más del 30 % de nuestros colegas está desempleado, y muchos de los que tienen empleo apenas pueden sostenerse económicamente.
A esto se suma la falta de oportunidades de formación continua, la escasez de especialistas en áreas clave y la precariedad de los centros de atención primaria, que deberían ser la puerta de entrada al sistema de salud y, sin embargo, permanecen debilitados, sin recursos suficientes ni el personal necesario.
No pedimos privilegios: pedimos justicia y dignidad. Queremos un sistema de salud fortalecido, que garantice empleo digno a los médicos, atención de calidad para la población y oportunidades de desarrollo profesional.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso con la salud del pueblo dominicano. Sabemos que sin médicos no hay salud, y sin salud no hay futuro. Por eso, en este Día del Médico, hacemos un llamado a las autoridades y a la sociedad para que juntos construyamos un sistema más humano, más inclusivo y más justo, donde la medicina sea valorada y respetada como se merece.
Felicidades a cada colega. Sigamos unidos, porque la verdadera fuerza de la medicina dominicana está en nuestra capacidad de servir y de luchar juntos por un mejor país.
Felicidades para todos los médicos dominicanos .












