El PLD, primarias abiertas y Leonel Fernández

CARLOS NINA GOMEZ.- 

 El pasado sábado se registró un acontecimiento que tal vez no era esperado por algunos segmentos del espectro político nacional. ¡Y mucho menos por los politólogos dominicanos!

¿A cuál acontecimiento me refiero? La respuesta es fácil: Al resultado de la tan cacareada reunión del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

El organismo peledeísta, cuya membresía alcanza 607 dirigentes, decidió -y ocurrió en corto tiempo y sin visos divisionistas para “sorpresa ” delos políticos adversos al PLD-  que las elecciones para escoger al candidato presidencial de la organización fundada por Juan Bosch en 1973, sean realizadas bajo el sistema de las llamadas primarias abiertas.

En principio, y citando preceptos legalistas afincados en los estatutos del PLD, el sector que sigue los lineamientos de Leonel Fernández se oponía a las primarias abiertas. Su posición era que las primarias fueras cerradas.

 Por esa actitud, y el criterio que siempre sostuvo el grupo de los danilitas (de que las primarias fueran abiertas), se notaba una seria incertidumbre  e incluso hasta temor de que fuera a ocurrir un desorden mayúsculo, caracterizado por el caos, como se ha visto en otras organizaciones políticas locales.

Sin embargo, no hubo peleas, ni proclamas de grupos. Pero tampoco manifestaciones que parecieran actitudes divisionistas.  Nada negativo se observó en la asamblea del Comité Central del PLD.

Al término de la masiva reunión, y certificada la decisión de que las primarias para es coger al candidato presidencial y otros cargos electivos de peledeístas para los comicios de 2020 serán abiertas, se produjo una sabia declaración del presidente del PLD, Leonel Fernández.

 Una declaración, como me lo reveló mi caro amigo Miguel Solano, veterano dirigente peledeísta, “propia de un auténtico líder político, bien fogueado, objetivo estratega y conocer de la realidad que hoy vive su partido”.

Fernández precisó: “Esa participación directa de nuestros dirigentes medios y de base le confiere al acuerdo establecido por el Comité Central el nivel de legitimidad política requerida para consagrar el carácter constitucional de lo consensuado”.

¿Qué viene ahora?  Ha pasado lo “peor”. Ya el PLD tiene el camino allanado para retener el poder en la consulta electoral de 2020.

 Algunos dirían que lo negativo “todavía no ha sido borrado a lo interno del PLD”. También quizás hayan quienes esperan que Danilo Medina aspire a una nueva reelección presidencial.

¡Pero yo no lo creo!

Carlos Nina Gómez es periodista, escritor y analista político.