LA DOBLE MORAL DEL CARICOM… ¿SEREMOS NOSOTROS LOS PENDEJOS?

El gobierno de Bahamas es miembro activo del Caricom y uno de los que votó a favor de que se exija a la República Dominicana detener las deportaciones, que ni siquiera han comenzado, de los ilegales de distintos países que están en nuestro territorio, especialmente a los nacionales haitianos.
Mientras participaba de la reunión anual de esta organización multinacional y levantaba la mano en contra nuestra, en su territorio llevaban jaulas de haitianos para deportarlos en forma compulsiva hacia la parte de la isla que ocupan estos seres humanos.
Para tener una idea de lo que ocurre en Bahamas con los haitianos ilegales el Ministro de inmigración Frederick Mitchell acaba informar que desde noviembre del año pasado, cuando se inició el plan de control migratorio, se han deportado en jaulas 3,369 haitianos a un costo de US$ 67 mil dólares en su conjunto.

Las leyes migratorias en Bahamas no permiten, contrario al caso dominicano, que una persona en condición ilegal, pueda solicitar quedarse con una residencia legal y piden que los extranjeros lleven permanentemente consigo sus pasaportes ya que pueden ser detenidos en cualquier momento por la policía y, en caso de no poseerlos, podrían ir presos.
Pero además, cualquier bahameño que oculte o no denuncie a un extranjero en condición ilegal puede ser sometido a la justicia y sufrir penas de prisión, como le sucedió a un grupo de personas que ocultaron por razones humanitarias a 49 ilegales haitianos que llegaron en una embarcación a las costas de la isla de Eleuthera y fueron socorridos sin dar parte a las autoridades.
Es decir, los habitantes de las Bahamas están obligados a convertirse en “calieses” e informar de cualquier ilegal que tenga un trabajo o viva cerca de su casa, ya que según el gobierno del archipiélago es el deber de todo buen ciudadano informar sobre los inmigrantes que llegan o trabajan en diversas áreas en forma ilegal.
Entonces los únicos “pendejos” que según el Caricom tenemos que cargar con la crisis del estado fallido haitiano somos los dominicanos, porque lo que ocurre en Bahamas no es exclusivo se ese Estado, sino que sucede en el resto de los países que componen esos territorios del Caribe, que sumándolos todos no llegan a ser un país verdadero.
El único camino que le queda a la República Dominicana es retirar su solicitud de membresía de esa caricatura de organización, después de todo no somos miembros y seguimos siendo la economía más próspera en la región.
Pero además. aplicar a rajatabla la ley de migración y las leyes accesorias que han sido promulgadas para hacer realidad el plan de regularización de extranjeros y cuando se terminen los plazos “e pa fuera que va” todo el que no tenga sus papeles en regla, que este es un estado nacional que se respeta.