Opiniones
Algunos historiadores deberían pedirle perdón a Juan Bosch

Por Víctor Manuel Grimaldi Céspedes.-
Fernando Quiroz Mora es un periodista serio, honesto y acucioso. Trabajó desde muy joven, reclutado en los años noventa por el periódico HOY, fundado por Pepín Corripio en 1981.
En dos investigaciones publicadas en El Nuevo Diario, los días 5 y 6 de noviembre de 2026, hace un aporte documental importante para comprender los acontecimientos políticos y diplomáticos que rodearon al gobierno constitucional de Juan Bosch en 1963.
Los artículos son:
Primera entrega:
El ultimátum de Bosch por la crisis entre RD y Haití en 1963; crisis llegó al despacho de Kennedy (1 de 2)
Segunda entrega:
Bosch denunció un complot para asesinarlo y rechazó usar RD contra Duvalier (2 de 2)
Lo que Fernando Quiroz ha publicado ahora confirma documentalmente aspectos fundamentales de lo que vengo investigando y escribiendo desde 1985, y de investigaciones anteriores.
No estoy descubriendo ahora estos acontecimientos. Llevo más de cuatro décadas estudiándolos, publicando documentos, confrontando versiones y cuestionando interpretaciones históricas que considero equivocadas.
EL DOCUMENTO PERIODÍSTICO DEL 26 DE SEPTIEMBRE DE 1985 en el Listin Diario.
Conservo un documento que tiene ahora una significación histórica extraordinaria.
Es la página 4 de Listín Diario, correspondiente al jueves 26 de septiembre de 1985.
El titular principal dice:
«Bosch Dice Historiadores Deforman la Verdad».
La noticia, firmada por Mirtilio Félix Peña, informa sobre la intervención de Juan Bosch la noche anterior, en el Museo Nacional de Historia y Geografía, durante la puesta en circulación de mi libro El Misterio del Golpe de Estado de 1963.
Yo estuve allí y a mi lado estaban Juan Bosch y José Chez Checo.
Bosch habló ante los asistentes y manifestó que algunos jóvenes historiadores dominicanos deformaban o falseaban la historia sobre el golpe de Estado que lo derrocó el 25 de septiembre de 1963.

El periódico recoge una declaración particularmente significativa:
«Por lo menos si yo fui el testigo más importante de esos hechos, debían hablar conmigo».
Bosch reclamaba que los historiadores acudieran a escuchar al protagonista central de los acontecimientos antes de construir interpretaciones sobre su gobierno y su derrocamiento.
La noticia también recoge sus cuestionamientos a quienes no habían buscado su testimonio.
No se trataba de una discusión académica abstracta. Era una reclamación directa del presidente constitucional derrocado, que consideraba que se estaba deformando la historia de su gobierno.
La publicación de 1985 demuestra que esta controversia no comenzó ahora ni fue inventada a partir de los documentos desclasificados recientemente.
LO QUE REVELAN LOS DOCUMENTOS ESTADOUNIDENSES.
Las dos investigaciones de Fernando Quiroz permiten examinar cuestiones fundamentales.
PRIMERO: BOSCH NO PERMITIÓ QUE LA REPÚBLICA DOMINICANA SE CONVIRTIERA EN UNA BASE MILITAR PARA INVADIR HAITÍ.
El acta del 18 de julio de 1963 del Special Group estadounidense registra que Bosch había decidido no permitir que una fuerza de exiliados haitianos utilizara el territorio dominicano como base para operaciones militares contra François Duvalier.

La frase recogida en el documento es:
«President Bosch has now decided that he is unwilling to allow such an exile force to use his country as a base for military operations against Duvalier».
La traducción es inequívoca: el presidente Bosch había decidido que no permitiría que una fuerza de exiliados utilizara su país como base de operaciones militares contra Duvalier.
Esta documentación es fundamental para comprender las decisiones del presidente dominicano frente a las iniciativas que se estaban examinando en Washington.
SEGUNDO: LA CIA CONSIDERABA A BOSCH UN INTERLOCUTOR FUNDAMENTAL.
El acta de la reunión del 20 de junio de 1963 recoge la posición de J. C. King, responsable de la división del hemisferio occidental de la CIA.
La frase que aparece en el documento es:
«We have no feasible alternatives but to cooperate with Bosch».
Es decir, no tenían alternativas viables distintas de cooperar con Bosch.
Este dato tiene una importancia extraordinaria. Demuestra que Washington examinaba la posibilidad de actuar contra el régimen de Duvalier utilizando la cooperación del gobierno dominicano.
TERCERO: BOSCH HABÍA ORDENADO DETENER ACTIVIDADES MILITARES QUE NO QUERÍA RESPALDAR.
Los documentos estadounidenses también permiten reconstruir las diferencias entre las actividades de determinados grupos de exiliados haitianos, las iniciativas de militares dominicanos y las decisiones del presidente constitucional.
No se puede atribuir automáticamente al presidente lo que determinados militares organizaron o ejecutaron a sus espaldas coordinados con el poder extranjero.

La documentación debe examinarse distinguiendo responsabilidades, decisiones y actuaciones.
LA CRISIS CON HAITÍ Y EL ULTIMÁTUM DE 24 HORAS.
La primera investigación de Fernando Quiroz reconstruye la crisis diplomática que estalló en abril de 1963.
El 27 de abril, agentes haitianos armados penetraron en las oficinas de la representación diplomática dominicana en Puerto Príncipe.
La situación se agravó por la persecución de opositores al régimen de François Duvalier y por la presencia de personas que buscaban protección en las instalaciones diplomáticas dominicanas.
El presidente Juan Bosch compareció ante el país la noche del 28 de abril, acompañado de su gabinete y de los jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
Anunció que el Gobierno haitiano tenía un plazo de 24 horas para rectificar su conducta.
Su advertencia fue:
«Hemos sufrido con gran paciencia los ultrajes del Gobierno haitiano. Pero esos ultrajes tienen que terminar ya. Si no terminan en un plazo de 24 horas, les pondremos punto final con los medios que se hallen a nuestro alcance».
El discurso fue reproducido por El Caribe el 29 de abril de 1963 y posteriormente incluido en el libro Discursos políticos: 1961-1966.
Hay otro aspecto importante que merece destacarse.
Bosch hizo una distinción entre el pueblo haitiano y el régimen de Duvalier. No quería que la crisis diplomática se convirtiera en una persecución contra los haitianos residentes en la República Dominicana.
Esa posición demuestra que el mandatario diferenciaba el enfrentamiento con una dictadura de la relación histórica entre dos pueblos vecinos.
KENNEDY, DEAN RUSK Y LOS PLANES CONTRA DUVALIER.
La investigación de Quiroz también reconstruye cómo la crisis llegó hasta el presidente estadounidense John F. Kennedy.
El 4 de junio de 1963, Kennedy pidió explicaciones al secretario de Estado Dean Rusk sobre las informaciones periodísticas que aseguraban que Washington había impedido en dos ocasiones que Bosch actuara militarmente contra Duvalier.
La respuesta de Rusk, mediante un memorando secreto del 7 de junio, permitió precisar las circunstancias de los contactos entre Washington y Santo Domingo.
La segunda investigación de Quiroz aporta otros documentos particularmente relevantes:
● La conversación entre el canciller dominicano Andrés A. Freites y Dean Rusk del 30 de mayo de 1963.
● La comunicación clasificada de Edwin M. Martin al embajador John Bartlow Martin del 7 de junio.
● La reunión de John F. Kennedy con altos funcionarios estadounidenses del 18 de junio.
● El acta del grupo especial estadounidense del 20 de junio.
El acta del 18 de julio de 1963, que registra la decisión de Bosch de no permitir el uso del territorio dominicano como base militar de guerrilleros haitianos para actuar clandestinamente contra Duvalier.
La documentación permite establecer que Washington examinaba seriamente alternativas para desplazar a Duvalier, pero también que Bosch no aceptó que su país se convirtiera en plataforma militar de una operación contra Haití.
Esta distinción es esencial para juzgar históricamente al presidente dominicano.
MIS INVESTIGACIONES ANTERIORES.
En los trabajos que he publicado y en las investigaciones que hemos venido procesando y reconstruyendo hay una continuidad documental que debe destacarse.
Entre ellos están:
1. El Misterio del Golpe de Estado de 1963 (1985).
Mi investigación sobre las circunstancias del derrocamiento de Juan Bosch, presentada en septiembre de 1985 en el Museo Nacional de Historia y Geografía.
Fue precisamente durante la puesta en circulación de ese libro cuando Bosch pronunció las declaraciones que publicó Listín Diario al día siguiente.
2. La Historia Secreta del Golpe de Estado de 1963.
Investigación relacionada con los acontecimientos que precedieron al derrocamiento de Bosch y las actividades de militares y grupos vinculados a los exiliados haitianos.
3. Frank Moya Pons, Juan Bosch y las guerrillas haitianas de 1963.
Investigación en la que hemos confrontado afirmaciones históricas, particularmente las relacionadas con Haití, las actividades de Cantave y la actuación de militares dominicanos, con documentos estadounidenses de 1963.
4. Juan Bosch lo advirtió antes de Caracoles y nunca confió en guerrillas.
Mi escrito de noviembre de 2026, sustentada en publicaciones de 1970 y 1973, las Obras Completas de Bosch, el Diario de Caamaño y testimonios posteriores.
5. Juan Bosch, los historiadores y la verdad del golpe de 1963. Artículo en el que recuperé la controversia de septiembre de 1985 y el testimonio periodístico de la intervención de Bosch en el Museo Nacional de Historia y Geografía.
LA CUESTIÓN HISTÓRICA QUE DEBE QUEDAR ESCLARECIDA.
Hay una diferencia fundamental entre afirmar que durante el gobierno de Bosch existieron contactos, proyectos y actividades contra Duvalier, y demostrar que el Gobierno dirigido por Bosch autorizó una operación militar guerrillera contra Haití.
Los documentos permiten comprobar que Washington examinó planes de acción encubierta, que hubo contactos con el Gobierno dominicano y que determinados militares participaron en iniciativas relacionadas con los exiliados haitianos.
Pero también documentan que Bosch ordenó detener actividades que no quería respaldar y que posteriormente negó el territorio dominicano como base de operaciones militares.
No se deben confundir las decisiones del presidente constitucional con las iniciativas clandestinas de otros actores.
Tampoco se debe utilizar la existencia de conversaciones diplomáticas como prueba automática de que Bosch autorizó todas las operaciones que se discutieron.
La historia exige distinguir entre lo que se propuso, lo que se aprobó, lo que se ejecutó y lo que finalmente fue rechazado.
UNA DEUDA CON LA VERDAD HISTÓRICA.
La historia no se escribe repitiendo lo que otros historiadores han afirmado.
Se escribe investigando, confrontando documentos y revisando las conclusiones cuando aparecen nuevas evidencias.
En 1985, Juan Bosch reclamó que los historiadores hablaran con él porque había sido testigo de los acontecimientos.
Hoy, más de cuatro décadas después, los documentos desclasificados permiten volver sobre aquella discusión.
No pretendo que nadie acepte mis conclusiones por autoridad personal. Pido que se examinen mis publicaciones, los documentos que he utilizado y las nuevas evidencias.
Pero quienes durante décadas sostuvieron interpretaciones que atribuían a Bosch responsabilidades que los documentos no permiten demostrar deberían revisar sus afirmaciones públicamente.
Algunos Historiadores deben ahora darse golpes de pecho y pedirle perdón a Juan Bosch.
La verdad histórica no tiene propietarios.
Tampoco debe estar subordinada a los prestigios académicos, las simpatías políticas ni las enemistades personales.
Mi libro de 1985, las investigaciones posteriores y los documentos que hoy salen a la luz forman parte de una misma discusión histórica.
Y hay algo que merece quedar escrito: Juan Bosch tenía derecho a que se escuchara su testimonio.
La República Dominicana tiene derecho a conocer documentalmente lo que ocurrió en 1963.
Después de 41 años del inicio de aquella discusión que comenzó en el Museo Nacional de Historia y Geografía ahora tenemos nuevos documentos que permiten examinarla con mayor profundidad.
Documento fotográfico que acompaña el artículo: la página 4 de Listín Diario, 26 de septiembre de 1985, con la noticia «Bosch Dice Historiadores Deforman la Verdad» y la fotografía del acto en el Museo Nacional de Historia y Geografía.
Los dos enlaces originales de los artículos de Fernando Quiróz Mora para publicación y consulta:
1. El Nuevo Diario – Primera entrega, 5 de noviembre de 2026
2. El Nuevo Diario – Segunda entrega, 6 de noviembre de 2026
(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).












