Opiniones
A rajatabla: Amistad y solidaridad

Por Orión Mejía.-
Esta patria de todos vibró el viernes de orgullo y emoción en la apertura de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, esplendorosa ceremonia que tuvo su momento culminante en el recorrido de la antorcha olímpica en manos de glorias del deporte nacional, encabezados por Félix Sánchez, dos veces medalla de oro olímpica.
Desde 1926, cuando se inauguró la primera edición de esos juegos regionales en Ciudad México, con la participación de 276 atletas del país anfitrión, Cuba y Guatemala, hasta la edición centenaria de Santo Domingo 2026, que congrega 37 naciones y más de seis mil deportistas, es este el más importante y antiguo evento olímpico regional.
Sin hacer caso a la incertidumbre global que generan las guerras convencionales y comerciales, las ofensivas anti migratorias y el rebrote de odio político y racial, miles de atletas compiten aquí en 40 deportes y 56 disciplinas bajo el manto de amistad y solidaridad.
El montaje de estos juegos ha significado un gran sacrificio económico para República Dominicana, con una inversión de más de diez mil millones de pesos en la remodelación de instalaciones deportivas y obras colaterales, así como en la villa deportiva y la preparación de la delegación que representa al país.
Hay razones para el regocijo porque Santo Domingo se convierte en la capital del deporte continental y porque la congregación atlética promueve valores entre la juventud y la niñez relacionado con el cultivo del músculo y de la mente en un ambiente de sanidad moral blindado a la violencia alcohol y drogas.
Las autoridades deportivas tienen el compromiso de motivar a jóvenes y adultos a acudir a estadios y canchas para disfrutar de juegos y competiciones en los que participan los mejores atletas de la región, muchos con experiencia a nivel olímpico.
Esta es la tercera ocasión que el país sirve de sede a los Centroamericanos y del Caribe (1974, Santo Domingo; 1986, Santiago), además de organizar en 2003, los XIV Juegos Panamericanos, pero esta edición se perfila como la más concurrida y asegura un éxito rotundo en términos de competición.
Los Centroamericanos y del Caribe del ’74 fueron promovidos con el lema de “Compromiso de todos”, que acuñado por el fenecido periodista Max Reynoso, con lo cual se afianzó el principio de que la gestión de éxito correspondía a todos los sectores de la vida nacional. Se repite laa bella historia de Ulises García Saleta.
Todos somos compromisarios del éxito de esta magna empresa deportiva, por lo cual nadie debe pretender apropiarse de los laureles que se cultiven, aunque siempre se reconocerá el valor del sacrificio aportado por cada cual, aunque al final el gran triunfador lo será el gentilicio nacional. Que triunfen los mejores.
(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).












