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Opiniones

La primaria que amenaza el poder de Adriano Espaillat en Nueva York

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Leonardo Gil

Por Leonardo Gil
(Consultor Comunicación política y de Gobierno)

La contienda por la nominación demócrata en el distrito 13 de Nueva York (Upper Manhattan y parte del Bronx) se ha convertido en una de las primarias para el Congreso más observadas del país.

Durante años, parecía impensable que el congresista Adriano Espaillat enfrentara una amenaza real dentro de su propio partido. Primer dominicano elegido al Congreso de Estados Unidos y figura emblemática de la política latina en Nueva York, Espaillat construyó una maquinaria electoral sólida en el Distrito 13, que abarca gran parte del Alto Manhattan y sectores del Bronx.

Sin embargo, a pocos días de las primarias demócratas del 23 de junio, la carrera ha dejado de ser un trámite para convertirse en una de las contiendas más observadas del país.

Su rival, Darializa Avila Chevalier, una joven activista dominico-estadounidense de 32 años, respaldada por el ala progresista del Partido Demócrata y por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha logrado algo que hace apenas unos meses parecía improbable: convertir una candidatura testimonial en una amenaza creíble para un congresista veterano.

El congresista titular, Adriano Espaillat, sigue siendo el favorito institucional, pero enfrenta un desafío serio. Las encuestas disponibles muestran una carrera mucho más cerrada de lo que se esperaba: Una encuesta de marzo daba a Espaillat una ventaja de 42% contra 28% sobre Avila Chevalier. Sin embargo, una encuesta más reciente de Data for Progress (3–9 de junio) colocó a Avila Chevalier adelante por 39% a 35%, sugiriendo un fuerte impulso de su campaña.
La pregunta ya no es si la campaña de Avila Chevalier es seria. La pregunta es si el establishment demócrata podrá contener una nueva ola de renovación política.

La batalla representa mucho más que una disputa entre dos candidatos. Es un choque entre dos visiones del Partido Demócrata.

Por un lado, Espaillat representa la experiencia, la capacidad de gestión y la influencia institucional acumulada durante años en Washington. Su campaña cuenta con el respaldo de líderes nacionales del partido, organizaciones hispanas influyentes y una estructura política consolidada.

Por otro lado, Avila Chevalier encarna el impulso de una nueva generación progresista que busca transformar las prioridades del partido. Su discurso gira alrededor de la vivienda asequible, la justicia económica, la protección de los inmigrantes y una crítica frontal a la influencia de los grandes intereses económicos en la política.

La intervención de Zohran Mamdani ha elevado todavía más las apuestas. El alcalde neoyorquino se ha convertido en una de las figuras más influyentes de la izquierda estadounidense, y su respaldo ha dado visibilidad nacional a una elección que normalmente habría pasado desapercibida fuera de Nueva York.

Para la comunidad dominicana, el resultado tendrá una dimensión especial. Espaillat no es simplemente un congresista más. Es una figura histórica cuya trayectoria simboliza el ascenso político de los dominicanos en Estados Unidos. Una derrota sería interpretada como el final de una era y el inicio de un nuevo ciclo dentro de la representación política latina.

Aun así, declarar muerto políticamente a Espaillat sería un error. Los incumbentes siguen teniendo ventajas importantes: reconocimiento de nombre, capacidad de recaudar fondos, organizaciones territoriales y una base electoral fiel. Además, el liderazgo demócrata nacional ha dejado claro que considera prioritario proteger su escaño.

Mi lectura es que la carrera se decidirá por participación. Si los votantes tradicionales dominan las urnas, Espaillat probablemente sobreviva al desafío. Si los jóvenes, los nuevos votantes y los sectores movilizados por la izquierda progresista acuden masivamente a votar, Nueva York podría presenciar una de las mayores sorpresas políticas de 2026.

Lo que está ocurriendo en el Distrito 13 ya no es una simple primaria congresual. Es un referéndum sobre el futuro del Partido Demócrata y sobre quién hablará en nombre de una de las comunidades latinas más influyentes de Estados Unidos.

Y por primera vez en muchos años, Adriano Espaillat entra a una elección sin la certeza de que el resultado está escrito.

La primaria demócrata está programada para el23 de junio de 2026, con votación anticipada ya en marcha.

(Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la postura de Últimas Noticias).