Opiniones
Ministro Paliza asume vocería y busca apagar frentes abiertos en el gobierno

Por Israel López.-
Desde hace al menos 20 años atrás, parece haberse convertido en una constante o incluso en una métrica no oficial del desempeño gubernamental que los segundos mandatos presidenciales resultan particularmente difíciles de conducir. No es un secreto a cualquier gobernante de la nación se le complica mantener el mismo ritmo de gestión, legitimidad y liderazgo en su segunda administración.
Ocurrió con el presidente Joaquín Balaguer entre 1990 y 1996, con Leonel Fernández entre 2008 y 2012, con Danilo Medina en el período 2016-2020. Ahora, lo mismo parece repetirse con Luis Abinader en su segundo mandato presidencial 2024-2028. En estos segundos períodos de gobierno, suelen presentarse situaciones que, por alguna razón, no logran encontrar soluciones efectivas.
En este segundo mandato del presidente Luis Abinader, algunos temas han generado controversia y han provocado fuertes reacciones en la opinión pública. Entre ellos se destacan el Proyecto de Modernización Fiscal, la propuesta de ley sobre la Expresión y Difusión del Pensamiento y Medios Audiovisuales, los Cacerolazos en la Ciudad Juan Bosch, el Teleférico de Puerto Plata y el conflicto en torno al Jardín Botánico. Todos estos casos han convulsionado el escenario político y social, despertando críticas y posiciones encontradas frente a las acciones del gobierno y la poca falta de comunicación.
En estos y otros temas, el ministro de la Presidencia, licenciado José Ignacio Paliza, ha tenido que asumir la vocería del gobierno y enfrentar los embates de la opinión pública y de diversos sectores de la población. Esto se debe, en gran parte, a la escasa información que se suministra desde algunos ministerios al momento de iniciar los proyectos gubernamentales.
El trabajo del ministro Paliza en este contexto se ha hecho evidente recientemente con su presencia en la Ciudad Juan Bosch, tras las protestas tipo cacerolazos iniciadas por sus residentes. Estas manifestaciones han sido una muestra clara del descontento vecinal, quienes denuncian un retroceso en la calidad de los servicios ofrecidos en el residencial. Ante esta situación, el ministro tuvo que acudir al lugar, reunirse directamente con los reclamantes y, desde allí, buscar alternativas y prometer soluciones concretas a sus demandas.
Otro escenario en el que el ministro Paliza ha tenido que salir al frente para ofrecer explicaciones y contener las críticas ha sido el caso del Jardín Botánico. A través de un audiovisual difundido públicamente, el funcionario explicó que el gobierno planea utilizar una parte del área verde y pulmón ecológico para ampliar las calles circundantes, con el objetivo de descongestionar el tránsito y mejorar la movilidad en esa zona de la ciudad.
Para completar, Paliza también tuvo que hablar sobre el Teleférico de Puerto Plata y decir que ese icono de turismo en esa zona no será privatizado, debido al decreto 162-25, firmado por el presidente Abinader, sobre el Fideicomiso destinado administrar, operar, mantener y desarrollar el sistema del teleférico de Puerto Plata.
Como podemos observar, José Ignacio Paliza no está dejando nada al azar, su actitud proactiva busca apagar los ruidos que surgen en torno al gobierno, asumiendo con firmeza la defensa tanto de la gestión como del presidente Luis Abinader. Con ello, intenta evitar que este segundo mandato presidencial sufra el desgaste en popularidad y credibilidad que caracterizó a otras administraciones en el pasado.
Por eso valoramos de manera positiva la actitud del ministro Paliza frente a la opinión pública y los medios de comunicación, al asumir la responsabilidad de dar explicaciones claras sobre cualquier proyecto del gobierno que genere dudas o carezca de información suficiente para la ciudadanía. Esta disposición a comunicar y rendir cuentas fortalece la transparencia y ayuda a reducir la desconfianza en momentos clave para la gestión.












