A propósito del año de la innovación y la competitividad

Por Alfredo Cruz Polanco (alfreocruzpolanco@gmail.com).- 

Cada año que se inicia, el Poder Ejecutivo lo declara por decreto, de acuerdo al interés del área económica, social o institucional, que considera debe ser fortalecida o desarrollada. El año 2019 ha sido declarado a través del decreto 458-18, “de la Innovación y la Competitividad”, que según el señor Presidente de la República, licenciado Danilo Medina, son “el nuevo nombre del desarrollo”.

Considero como atinada y oportuna la decisión del Señor Presidente de la República de declarar este año con este nombre, la cual debe ser respaldada tanto por el sector empresarial, que es el más interesado, como por el sector público, pues este también amerita innovarse y ser más competitivo a nivel general: Poder Ejecutivo (todas las instituciones que lo conforman), el Legislativo y el Judicial. También, las alcaldías.

Este mensaje nos invita para que seamos creativos y productivos para que fomentemos nuestras exportaciones, generando más divisas, tecnologías y empleos de calidad, pero al mismo tiempo, a que seamos eficientes y mejores servidores públicos, para que juntos podamos enfrentar los grandes retos que nos esperan.

Nuestros empresarios en sentido general, deben agregar un valor a los productos y servicios que ofrecen; innovar las formas y métodos de producción y contribuir con la capacitación de sus empleados para poder competir con la calidad y presentación de los que ofrecen otros países del área, a raiz de la apertura de las relaciones diplomáticas y comerciales de nuestro país con la República de China Popular, la segunda economía más grande y la de mayor población del hemisferio.

El año pasado fue declarado como del “Fomento a las Exportaciones”. Para ello el Señor Presidente de la República está tomando una serie de medidas orientadas a dinamizar el aparato productivo del país, correspondiendo al sector privado, a los ministerios y a las distintas instituciones públicas ligadas al sector, empujar la locomotora del desarrollo, pues todo no puede recaer sobre los hombros del Ejecutivo.

A nivel del sector público y de las grandes áreas del Estado, como la educación, nuestros estudiantes y profesores deben ser competitivos con los de otros países del área, pues en estos momentos están muy por debajo, según los organismos internacionales facultados para evaluar dicho rendimiento.

El Sistema Judicial debe ser fortalecido pues debe corregir y evitar los errores, atrocidades y aberraciones de años anteriores. Debe aplicarse un verdadero régimen de consecuencias, pues es lo que puede frenar la comisión de tantos actos delincuenciales.

El tránsito urbano debe ser organizado urgentemente, logrando el cumplimiento de la ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, sobre todo, el sistema motorizado, el cual es un caos total.

A nivel de salud, seguridad ciudadana, migración y problemas fronterizos, también debemos continuar innovándonos y ser más competitivos y eficaces.

Nuestro sistema electoral (JCE) también debe ser innovado y ser más competitivo, ya que este año será de grandes retos para el país y para el sistema político, pues serán escogidas las candidaturas a nivel presidencial, congresual y municipal por primera vez a través de “primarias (convenciones) abiertas y simultáneas”.

Coloquemos pues los intereses del país por encima de los personales y seamos mejores seres humanos, útiles a la Patria que nos vio nacer.