Llaman a conformar el Comité Nacional de Recordación de la Ocupación Haitiana de 1822

SANTO DOMINGO.- Con motivo de la celebración del 175 aniversario de la firma del documento histórico conocido como la Manifestación de los pueblos de la Parte Este de la Isla antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de su separación de la República de Haití, el Centro de Pensamiento y Acción del Proyecto Nacional (ProNacion) y el Movimiento Tricolor depositaron este miércoles una ofrenda floral en el Altar de la Patria para renovar su compromiso con la defensa de la soberanía y autodeterminación de la Nación Dominicana, la preservación de su integridad territorial e identidad nacional.

Se explicó que ese trascendental Manifiesto patriótico, precursor del grito de Independencia del 27 de Febrero de 1844, no solo recogió con encendida  elocuencia las razones poderosas por las que el pueblo dominicano se separaba de Haití después de sufrir cruel, degradante y prolongada ocupación, sino que trazó los lineamientos políticos ideológicos y jurídicos del nuevo estado, sirviendo de Carta Magna hasta que se votó la constitución del 6 de Noviembre de 1844.

Agregan que ese documento tiene, además,  la significación de ser el primero que expresó la eficaz unidad de pensamiento y acción de todas las tendencias que concurrieron días después a la gran gesta de la independencia, bajo el grito de Separación, Dios, Patria y Libertad.

Momento en que se dirigían al Altar de la Patria.

Resaltaron que en el presente, la Nación Dominicana se encuentra en una de las encrucijadas más complejas y peligrosas de toda su existencia.

Se impone, por tanto, -agrega el documento- que los dominicanos más conscientes y determinados, desplieguen sus mejores esfuerzos para convocar y movilizar al pueblo, que siempre ha sabido en los momentos de duras pruebas nacionales responder con heroísmo, a prepararse con alto sentido de unidad y patriotismo para librar una lucha de resistencia contra los que han venido conspirando con gran insensatez y criminal alevosía para imponer “una solución dominicana” a los problemas de Haití.

Una de las procedimientos más insidiosos que viene empleándose para lograr ese avieso objetivo antinacional es borrar, distorsionar o reescribir nuestra historia, a partir de enfoques sesgados por la ideología, los resentimientos o respondiendo a intereses bastardos, despojándola de su carácter heroico, porque saben que una nación sin referentes inspiradores es más vulnerable. En ese sentido, no solo se han desplegado campañas infames o ladinas contra la memoria del Padre de la Patria, el más grande y puro de los dominicanos, sino que se vuelve a las andadas con la difusión de la versión malintencionada y falsa de una dominación haitiana llena “de avance y prosperidad”.

Las Naciones como los seres humanos que las componen con el paso continuo de las generaciones, son sujetos o entes históricos. Por tanto, les resultan imperioso guiar sus pasos realizando una búsqueda incesante en su pasado, que les permita entender las claves su presente y proyectar su porvenir. En ese sentido, hoy necesitamos como nunca antes nutrirnos de nuestro pasado de glorias y caídas, de entregas y claudicaciones. Comprobaremos que somos un pueblo indómito y bravo, que ha sabido luchar en condiciones desiguales y afirmarse frente a adversarios muy poderosos. Comprobaremos también que la providencia nos ha acompañado en todas nuestras vicisitudes, y que cuando han fallado o traicionado  miserablemente los que gobiernan, nunca ha faltado el puñado heroico que ha sabido levantar la bandera de la dominicanidad aún con el sacrificio de su libertad y de sus vidas.

Hoy, cuando se acerca en el 2022, el Bicentenario de la Ocupación Haitiana, queremos hacer un llamado a todas las organizaciones públicas y patrióticas a constituir un Comité Nacional para la Recordación de esa etapa ignominiosa de la historia nacional que fuera descrita por el dominicano en quien el genio de la guerra y la vocación internacionalista se conjugaron con los más altos relieves. Máximo Gomez reflexionando sobre la ocupación haitiana sentenció “ Veinte y dos años de cruel y amarga recordación pasó la que antes fuera pompa y orgullo de America, agobiada bajo el peso de la más bárbara dominación de los neo-ciudadanos de occidente; de aquella hermosa tierra huyó la ventura y fue completa y por demás lastimosa la decadencia moral y material del país, que principió bajo la bandera de España y acabó bajo la haitiana”

En el presente, resulta especialmente relevante hacer memoria social tanto de esa etapa de aplastamiento de una comunidad nacional con valores culturales diametralmente opuestos a los que distinguían y distinguen a los ocupantes, como en profundizar en muchos episodios que apenas se están dando a conocer recientemente como el levantamiento del Capitán Lázaro Fermin, que conmovió las bases del dominio haitiano y que fue reprimido con gran violencia.

Finalmente, ProNacion y Movimiento Tricolor entienden que ese ejercicio de evocación colectiva que proponemos con la constitución del Comité Nacional de Recordación de la Ocupación Haitiana resulta esencial e impostergable para la defensa de la nación en un trance histórico en que está en curso una virtual segunda ocupación con métodos tanto o más peligrosos que los utilizados para ejecutar la primera y en un contexto mundial, regional e insular altamente volátil. Elevar la consciencia de los dominicanos y unificarlos para defender y preservar el legado histórico de Duarte y los Trinitarios, de Luperon y los Restauradores es la gran tarea que nos espera en un magna cita con la  historia. Recordemos que la historia es la gran maestra y que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla.

En la ofrenda floral participaron dirigentes de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), encabezado por el vicepresidente de esa entidad, Peregrin Castillo; del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), entre ellos el secretario de Organización, Jose Balaguer; el secretario de Comunicación, Dionisio Santana,  y Nairobi Castillo; el presidente de ProNación, Manuel Bergés Coradín, entre otras figuras políticas y de la sociedad civil.