En 2020: ganar sin errores, con jonrones y ponches

Por Guillermo Caram.-

Boston Red Sox ganó la Serie Mundial MLB. Tan nítidamente que hace incuestionable su acreditación y autoridad como legítimos campeones mundiales. En el último partido no hubo errores, 80% de carreras fueron jonrones, 40% de outs por vía de 11 ponches propinados por lanzadores patirojos.

Igualmente, hay que ganar las elecciones de 2020. Sin errores, con jonrones y ponches para que los triunfadores emerjan con autoridad y legitimidad incuestionables que le permitan acometer firmemente la corrección de desequilibrios y distorsiones legados por el presente gobierno en medio de graves amenazas internacionales en términos económicos, financieros, comerciales, migratorios, ambientales y militares.

Ya al presente la situación está bastante deteriorada. El gobierno reconoce, en el Presupuesto de 2019 sometido al Congreso Nacional, que sus gastos corrientes consumen prácticamente la totalidad de recaudaciones (94%). El 6% restante, RD$44mil millones, no le alcanza para amortizar RD$156 mil milones de deuda teniendo que tomar RD$112 mil millones en deuda nueva para enganchar deuda vieja.

Por supuesto cualquier gasto de capital que efectúe, como tapar hoyos de carreteras o construir letrinas, necesitará más endeudamientos.

Admite, además, que va a seguir su picardía dejando de pagar a proveedores de bienes y servicios. Para 2019 incrementa las cuentas por pagar en US$1300 millones. Y planea incrementar deuda en US$1500 millones sin contar incremento de costos por reclamaciones generados por su proyecto estrella: Punta Catalina.

Así ha sido durante los últimos años. No en vano el portal Banco Central consigna, a junio 2018, una deuda pública consolidada de US$38,400 millones representando 49.3% del PBI.

Y consigna deuda con los agentes económicos a febrero 2018 de 532 mil millones de RD$ en valores en circulación, equivalentes a US$10,700 millones a la tasa actual.

A pesar de esta diarrea de gastos y endeudamientos, el desempleo no disminuye, el empleo se estanca y es más informal. Solo crece formalmente en el Estado, por una burocracia improductiva.

Los servicios sociales empeoran. La mala calidad de la educación pasea por el mundo desacreditando la nación. Los gritos en los servicios de salud no cesan. Los taponamientos hacen innecesario referirse a la calidad del transporte. La seguridad social secuestrada financieramente en perjuicio de los trabajadores amenaza constituirse en una bomba de tiempo que terminará explotando en manos del gobierno, presionando finanzas públicas y aumentando gastos por demanda de servicios.

Ante este escenario la oposición no puede responder lanzando “huevitas” ni bateando globitos, mucho menos cometiendo errores como repetir discursos políticos de los 60 o pintar pajaritos en el aire divorciados de precisiones ineludibles; sino, como los Red Sox, hacer política sin errores, ponchar adversarios y dar jonrones para anotarse el triunfo sin arrugas que se necesita para encarar con energía y autoridad el presente estado de cosas.

E-mail del autor: guillermocaram@claro.net.do

Ingeniero de profesión, economista de ocupación, político por vocación y autobligación.